La movilización del 27 de marzo fue un éxito. La plantilla habló alto y claro.
Más de 20.000 personas secundaron la huelga y el mensaje fue contundente:
la situación no es sostenible y exige soluciones inmediatas.

Sin embargo, la Dirección ha optado por el silencio y la inacción.
El inmovilismo tiene consecuencias, ignorar a la plantilla no es una estrategia, es un error.
La empresa no puede seguir mirando hacia otro lado mientras la situación de la plantilla es cada vez más insostenible.
Nada ha terminado con la huelga del pasado 27 de marzo, apenas era solo el principio y cada día sin respuestas agrava más el desencanto y el conflicto.

Si la empresa no mueve ficha, las movilizaciones irán a más.
Próximo paso si la empresa continúa con su inmovilismo:
👉 Movilizaciones de delegadas y delegados el 30 de abril en Valencia, a las 11:00, coincidiendo con la presentación de resultados.
👉 Concentraciones simultáneas en Barcelona, Madrid, Sevilla y Palma.
👉 Si con estas movilizaciones la empresa sigue sin reaccionar, la RLPT convocará una nueva jornada de Huelga.

La plantilla ya ha cumplido. Ahora le toca a la empresa.
Sin plantilla no hay negocio. Y sin soluciones, no habrá normalidad.





