
Un día cualquiera en el edificio de Las Rozas…
Son las 08.55 AM, hay que estar preparado; estiras los dedos, calientas las falanges, te afianzas en el asiento. Preparas el móvil y la pantalla del ordenador por si uno de los dos falla o es más lento. Los cronómetros empiezan la cuenta atrás.
08.58 AM…y Las Rozas contiene la respiración, el silencio se adueña de los pasillos, las reuniones se detienen o aplazan, las agendas cuidadosamente vacías, los teléfonos dejan de llamar. Se acerca el momento…El edificio se ha parado, inerte e inanimado, en una tensa y contenida espera. Se percibe de fondo una música de intriga, de misterio a lo Hitchcock.
8.59 AM último repaso, la pantalla está bien, el ratón en la posición adecuada, los dedos se mueven ágiles, a punto de desenfundar…se oyen algunas voces tardías: ¡calla un segundo, luego me lo dices, que me desconcentro!
09:00 AM – ¡Ya se puede! ¡Suerte, chicos/as! – Argg se ha quedado colgada la página – Yo he pillado, ¡olé! – Nooo, me han quitado dos, no me lo creo! – ¡Yo otra vez a la calle! Y ya viene el frío y la lluvia – ¿Cómo lo hacéis?, ¡Yo nunca consigo plaza! – Pues yo llevo tres semanas con la misma…
09:03 AM Por los pasillos. Esto es indignante, otra lotería más. Qué vergüenza de sistema, y luego llegas al parking y está medio vacío. Y gente con plazas fijas para siempre, vengan o no vengan al edificio…
Puede parecer ficción, pero es la realidad diaria de todos los compañeros. Durante 10 minutos, la vida, el mundo, Las Rozas, se detiene para entrar en el sorteo de las plazas de parking.
Desde CCOO pedimos que se resuelva esta situación. Llevamos ya tiempo reclamado mejoras en el sistema y en la asignación de plazas.
- El programa piloto ya ha debido reflejar algún resultado y solicitamos sus resultados e implantación.
- Las plazas de las personas estén teletrabajando deberían liberarse los días que el empleado/a no acuda al edificio.
- Eliminar las plazas cautivas y que entren en la asignación diaria democratizando el sistema.
- Dimensionar las plazas subarrendadas a otros centros del edificio. Muchas quedan vacías casi de forma permanente.





