En algunas reuniones territoriales, como en Canarias, se nos ha trasladado que, aunque “cada persona es libre de hacer lo que quiera”, quienes ocupamos determinados puestos no deberíamos secundar una huelga. Porque somos “Directiv@s”. Porque el cargo y el sueldo lo implican.
Si es así, solo cabe una pregunta sencilla:
¿Dónde está nuestra firma en el Plan Estratégico que fija los retos que después debemos defender?
Ser Directiv@ no puede significar:
- Asumir decisiones que no se han podido debatir.
- Asumir la discrepancia como deslealtad.
- Normalizar un clima laboral basado en la tensión permanente.
- Renunciar a derechos que siguen siendo derechos.
- Justificar lo injustificable porque “va con el cargo”.
La libertad de secundar una huelga no depende del puesto, ni del complemento, ni del organigrama.
Depende de la ley.
Y de la conciencia de cada persona.
Cuando se sugiere que determinados colectivos “no deberían” ejercer ese derecho, se está trasladando un mensaje peligroso, que hay trabajadores y trabajadoras con derechos completos… y otros con derechos condicionados.
El próximo 9 de marzo, la plantilla está llamada a movilizarse para exigir algo tan básico como:
- Objetivos alcanzables y realistas.
- Respeto profesional.
- Un clima laboral saludable.
- Transparencia y coherencia entre discurso y la práctica.
PARO PARCIAL
EL LUNES 9 DE MARZO
DE 12:00h A 13:00h
(De 11:00h a 12:00h en Canarias)
Si ejercer un derecho incomoda, quizá el problema no es el derecho.





