CaixaBank dedica una parte importante de su Memoria de Personas 2025 a explicar cuánto se preocupa por nuestra salud.
Nutrición saludable. Actividad física. Mindfulness. Gestión emocional. Resiliencia.
Y, por supuesto, premios:
Top Wellbeing Company 2025, Sports & Healthy Company, el Premio DCH al Salario Emocional o el galardón Empresa Saludable 2025.
Sobre el papel, somos una plantilla sana, resiliente y, probablemente a punto de salir a correr.
Pero cuando dejamos los premios a un lado y entramos en el detalle de la propia Memoria, la imagen es bastante menos saludable.
Las cifras que no aparecen en los premios
En 2025, CaixaBank registró:
- Las ausencias computadas por la Entidad, incluidas las bajas por enfermedad, los accidentes y otros permisos legalmente reconocidos, representaron el 6,2 % de las jornadas.
- 11.904 personas con procesos de enfermedad.
- 348 accidentes laborales.
- 16 agresiones a empleados y empleadas.
La Memoria también reconoce la necesidad de intervenir sobre riesgos psicosociales relacionados con la carga de trabajo, participación, desempeño de rol, y las demandas psicológicas.
Pero, entre tantos premios, webinars y campañassaludables, resulta más difícil saber qué problemas continúan presentes, qué colectivos están más afectados y qué medidas han conseguido mejorar realmente las condiciones de trabajo.
El problema no es que la plantilla no sepa cuidarse
Desde CCOO venimos denunciando que, cuando el malestar tiene su origen en una presión comercial desmedida, retos poco realistas, falta de personal, acumulación de tareas, microgestión, rankings o determinados comportamientos directivos, la respuesta no puede ser otro curso para aprender a gestionar el estrés.
Porque llega un momento en que recomendar ejercicio a quien está agotado por la organización del trabajo se parece demasiado a decirle que el problema es que no sabe cuidarse.
Y el problema no está ahí.
Muchos consejos. Pocos cambios.
Las campañas de bienestar y los servicios de atención psicológica pueden ser útiles. Pero no pueden sustituir los cambios organizativos que solo dependen de la empresa.
Cuando el origen del problema está en la organización del trabajo, la solución también debe estar ahí.
Una empresa saludable no es la que recibe más premios ni la que ofrece más consejos para gestionar el estrés. Es la que actúa sobre sus causas.
Desde CCOO lo tenemos claro: la solución no es enseñar a la plantilla a soportar el estrés, sino cambiar las condiciones de trabajo que lo provocan.





