La carterización de las Subdirecciones está generando más problemas organizativos, y un modelo cada vez más alejado de la realidad de las oficinas.
Ya lo dijimos a principios de año 🔗, y el paso de los meses no ha hecho más que confirmar lo evidente, las carteras de Subdirecciones solo han servido para desnaturalizar la función y generar más problemas organizativos en las oficinas, especialmente cuando hay bajas puntuales de plantilla sin cartera.
Porque la realidad es evidente, tener cartera no hace desaparecer el resto de tareas de la oficina.
Y además, el proceso de carterización se ha realizado en muchos casos con restos de otras carteras de especialistas, incorporando clientela con peor histórico comercial. La “solución” que ahora desliza la Dirección parece pasar por mover clientela entre carteras de la propia oficina. Parche sobre parche.
El CMP carteras está evidenciando perfectamente esta situación.
Y en cuanto al variable, el problema se agrava:
- Depende de una métrica que no controlan, como el DIM de la oficina.
- El peso del CMP carteras está arrastrando a la baja.
- Se están produciendo variables inferiores a las de otras personas con cartera de la oficina, generando un perjuicio perfectamente evitable.
Si para las Direcciones se mantiene una métrica de oficina, ¿por qué no ocurre lo mismo con las subdirecciones?
¿Para qué se han puesto carteras a las subdirecciones?
Desde CCOO exigimos soluciones reales, reconocimiento para este colectivo y el fin de un modelo que está generando más problemas que mejoras. Y si no son capaces de corregirlo, habrá que volver a la situación anterior.





